Sara ha descubierto las lentillas multifocales. ¡Que no te frene la presbicia!

Sara ha descubierto las lentillas multifocales. ¡Que no te frene la presbicia!


Sara - 44

Sara es una artista especializada en grandes instalaciones de madera y es profesora de arte de escuela primaria. Además de amar el arte y la creación artística, le gusta leer y jugar al hockey sobre hierba. Está casada y tiene dos hijos adolescentes.

Sara usaba lentillas para su miopía antes de la presbicia

Comenzó a usar gafas a los quince años y se pasó a las lentillas cuando estudiaba. Antes de ese momento creía que las lentillas serían un engorro, pero se estaba cansando de usar gafas. No encontraba ningún par que le gustara, también necesitaba gafas de sol graduadas y siempre se le perdían. También pensaba que las gafas te definen físicamente de un modo muy marcado y estaba harta de que fuera así.

Su amor por las lentillas

En cuanto comenzó a usarlas, se enamoró de ellas. Para Sara son mucho más prácticas que las gafas. Solo le causan algún problema cuando se van de vacaciones, porque siempre viajan en bicicleta y acampan en plena naturaleza, donde las condiciones higiénicas no siempre son perfectas. En esos días simplemente usa lentillas diarias.

‘Ahora puede trabajar y no preocuparse de si se le rompen o pierde las gafas de leer’

¿Cuándo empezó a tener dificultades para leer?

Hace unos años, consultó al profesional de la visión y le comentó que padecía presbicia. Sara quiso resolver el problema cambiando la prescripción de sus lentes normales. Su idea era tener una visión un poco menos clara a distancia, pero poder leer de nuevo sin usar gafas de lectura. No le valió de nada. Como quiere verlo todo claro siempre, comenzó a usar gafas de lectura.

No fue la solución perfecta

Sara sabe que la mayoría va dejando para más tarde las gafas de lectura porque temen que les haga parecer mayores, y a ella le pasaba igual. Pero llegado un momento, fue necesario reconocer que las necesitas. El problema es que Sara seguía olvidándose de llevarlas consigo. Claro que podría haberlas llevado colgadas de un cordón, como hace su suegra, pero no le apetecía en absoluto. La consecuencia es que cuando iba al supermercado le resultaba imposible leer la letra pequeña de los productos.

Sara ha descubierto las lentillas multifocales. ¡Que no te frene la presbicia!

Y entonces descubrió las lentillas multifocales

Nunca había oído hablar de ellas, por lo que sintió cierta aprensión al principio y no esperaba gran cosa. Tardó un poco en adaptarse. Pero ya está acostumbrada y no puede estar sin ellas.

Lo mejor de seguir usando lentillas multifocales

Son muy prácticas. Cuando trabaja en su estudio, a menudo tiene que alternar entre cortar madera y leer las especificaciones, lo cual solía ser un fastidio. Ahora puede trabajar sin preocuparse de perder o estropear las gafas de lectura. La mayor ventaja es no tener que perder el tiempo buscando sus gafas de lectura.

Más historias