Susana ha descubierto la libertad que le dan sus primeras lentillas

SUSANA HA DESCUBIERTO LA LIBERTAD QUE LE DAN SUS PRIMERAS LENTILLAS


Susana – 21

Susana estudia Economía. Vive en una residencia de estudiantes con otras trece chicas, le encanta salir y actúa de vez en cuando en películas y obras de teatro.

La motivación de Susana

Su madre le propuso usar lentillas porque jugaba al tenis y usar gafas en una pista de tenis no es muy práctico. Además, su vista empeoraba y no quería tener que llevar gafas constantemente. No le gusta notar las patillas detrás de las orejas.

¡Qué nervios!

Fue con su madre a una óptica donde tuvo que sentarse en el centro de la tienda. Su madre le obligó a quedarse allí hasta que logró ponerse las lentillas, algo para lo que necesitó casi dos horas. Y después de un rato tuvo que quitárselas, lo que al principio le resultaba aún más difícil. Tardó unas pocas semanas en acostumbrarse, pero tuvo la suerte de ser bastante paciente, así que perseveró. Y, con un poco de práctica, terminó aprendiendo el truco.

‘Para Susana el mayor beneficio es no tener nada en la cara’

¡Fuera los prejuicios!

Al principio le daba miedo pensar que podían perderse por detrás de los ojos. ¡Lleguó a creerse que eso era posible! A veces se ha quedado dormida sin querer llevándolas puestas y se ha despertado aterrorizada en mitad de la noche pensando que le había pasado eso mismo. Ahora sabe que es imposible.

Lo que más le gusta de las lentillas

Para Susana, la mayor ventaja es no llevar nada en la cara. Esto le da una gran sensación de libertad. Prefiere usar lentes diarias porque le parecen más higiénicas, pero en este momento usa lentillas mensuales, que tiene que limpiar con mucho cuidado antes de guardarlas en el estuche. Sin embargo, cuando se va de vacaciones o a un festival de música siempre lleva lentillas diarias, porque las condiciones no siempre son higiénicas.

Susana ha descubierto la libertad que le dan sus primeras lentillas

Sin molestas

Por el momento, a Susana no se le enrojecen ni se le resecan los ojos, ni siquiera cuando sale hasta tarde. Ya no juega al tenis, pero sige usando lentillas.

Más historias